La playa, que se encuentra a 50 metros del hotel, és de arenas
blancas y aguas cristalinas, una playa idílica para disfrutar
del sol y del mar.
Rodeada de pinar y dunas, sin la presión urbanística que
soportan las grandes playas, se encuentra a escasos metros del Estanque
de ses Fonts de n’Alís que forma parte de la Zona de Especial
Protección para Aves (ZEPA)